Tengo miomas: ¿me tienen que operar? Cuándo sí y cuándo no
Por Dra. Mercedes Birlain · 6 de agosto de 2026 · Ginecología
Primero, respira: tener miomas NO significa automáticamente cirugía. Los miomas (tumores benignos del músculo del útero, también llamados fibromas) son muy comunes — la mayoría de las mujeres desarrollará alguno a lo largo de su vida, y muchas ni se enteran.
Cuándo un mioma solo se vigila
- Cuando no da síntomas y se encontró por casualidad en un ultrasonido.
- Cuando es pequeño y no está deformando la cavidad del útero.
- Cuando estás cerca de la menopausia — al bajar los estrógenos, los miomas tienden a reducirse solos.
En estos casos lo correcto suele ser revisión periódica con ultrasonido. Operar un mioma que no molesta ni crece es operar de más.
Cuándo se puede tratar sin operar
Si hay síntomas moderados — reglas abundantes, cólico — existen opciones antes del quirófano: medicamentos que controlan el sangrado, dispositivos hormonales, y tratamientos que reducen temporalmente el tamaño del mioma. No resuelven todos los casos, pero en muchos evitan o posponen la cirugía.
Cuándo la cirugía SÍ es la respuesta correcta
- Sangrados tan abundantes que causan anemia o te cambian la vida cada mes.
- Miomas que comprimen vejiga o intestino (orinar a cada rato, presión constante).
- Miomas que deforman la cavidad del útero cuando buscas embarazo.
- Crecimiento rápido o dudas sobre el diagnóstico.
Y cuando toca operar, hoy existe la cirugía de mínima invasión (laparoscopía): incisiones pequeñas, menos dolor y recuperación más corta. En muchos casos se puede retirar solo el mioma y conservar el útero (miomectomía) — especialmente importante si quieres tener hijos.
Nuestra filosofía
La mejor cirugía es la que está correctamente indicada. Y la mejor decisión no siempre es operar: es un diagnóstico completo — ultrasonido, laboratorio, tu historia y tus planes — y un plan a tu medida.
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